No va más! La suerte está echada! Hitomi por fin podrá
enfrentarse al propietario de los casinos pero va a ser a
bordo de un casino flotante! Para cubrirle las espaldas, Rui
ha conseguido que la contraten como bailarina de revista,
pero mientras intenta descubrir la identidad del propietario,
un cliente bastante obstinado no deja de acosarla. Para
librarse de él, Rui tendrá que proponerle una apuesta sin
parangón: jugarse una cita a la ruleta rusa!