'...no he contado ni la mitad de lo que vi'
...Así Marco Polo, el más grande de los viajeros, le dicta sus viajes a Rusticiano, su compañero de
celda en la cárcel de Génova. Sabe que la verdad de sus viajes es aún más extraña e inquietante:
los verdaderos relatos serían mucho más difíciles de entender y aceptar, relatos mágicos,
sobrenaturales que son mejor callar y mantener en secreto.