Al hechicero Aliso le aterra conciliar el sueño, pues hacerlo significa trasladarse a la tierra de los muer- tos para encontrarse con su esposa. Ella falleció muy joven y desea regresar a él. Cada noche, los muertos atraen a Aliso hacia ellos para liberarse e invadir Terramar. Desesperado, Aliso acude al antiguo archimago Gavilán, quien le indica que parta a Havnor en busca de Tenar, Tehanu y el joven Rey Leban- nen. Todos juntos e Irian, el dragón de ojos ámbar viajarán al Bosquecillo Inmanente pues la incursión de los muertos no es el único peligro que amenaza Terramar.