Bárbara tiene algo que necesita contar: se dedica
a hacer sesiones de webcam erótica. Sin embargo
sabe que si esa información saliera a la luz, podría
perjudicarla mucho. Y aun así necesita poder expresarlo
de algún modo. Por eso inventa la manera: crea una
libreta en la que todo el que quiera podrá escribir sus
secretos de forma anónima y al menos desahogarse.
Lo que no esperaba es encontrarse una confesión
terrible en la libreta: alguien asegura haber cometido
un asesinato.