Texas, 1886. Un joven vagabundo es testigo de la muerte
de tres cowboys, abatidos por un misterioso asesino del
que a duras penas el muchacho logra escapar.
Al llevar los tres cadáveres a la ciudad más cercana, el
chico se topa con Warren, el propietario del rancho para
quien trabajaban las tres víctimas.
Warren le propone contratarlo, pero el chico, que muy
pronto será conocido como Durango, ignora que, al aceptar
este empleo providencial, deberá participar en la sangrienta
guerra que se avecina.