Una casa encantada construida sobre fosas de la guerra civil. Un minotauro que trabaja en una laberíntica tienda de muebles sueca. Una yaya que lo mismo hace ganchillo que resucita a los muertos. Un cura franquista cazador de vampiros y su sufrido monaguillo... Por la casa de los Pérez Gil han pasado todos los monstruos del cine de terror que te puedas imaginar y algunos más. Aunque su nuevo inquilino, Pepe Luis, solo sería considerado un monstruo en algunas culturas. Porque es pelirrojo, gay y lleva pajarita.