Perfectamente disfrutable por públicos poco habituados a la narrativa de la historieta convencional, su carácter universal ha convertido a Paul va a trabajar este verano en una de las novelas gráficas recientes que más ha contribuido a la creciente aceptación del cómic de autor en el mercado literario norteamericano.
Paul es un adolescente del Québec de finales de los 70, insatisfecho, apasionado e inocente. Tras abandonar prematuramente el instituto, infeliz con su nuevo trabajo en una imprenta, Paul recibe una oferta para trabajar como monitor en un campamento de verano. Auténtico bildungsroman o libro de aprendizaje, Paul va a trabajar este verano desmenuza el paso a la madurez de un joven con el trazo sereno y estilizado de toda la tradición historietística francófona del siglo pasado. Trasunto del autor, Paul provoca en el lector una curiosa adhesión basada en su transparencia y limpieza de intenciones, así como en su apabullante normalidad. Michel Rabagliati no se centra en el lado más frágil y timorato de un adolescente, como es habitual, sino que dota de inusual dignidad a su Paul, mostrando con agilidad toda la fatalidad de sus pasos en falso y la belleza de sus descubrimientos.