El agente del invierno, Rôsei Kantsubaki, así como su guardián, Itechô Kangetsu, llevan mucho tiempo atormentándose por no haber podido salvar a Hinagiku hace diez años, por lo que reciben con emoción la noticia de la manifestación de la primavera tras todo este tiempo. Por su parte, Hinagiku y Sakura continúan manifestando la primavera sin contratiempos y se dirigen a la residencia estival, donde vive la agente del verano... He aquí el segundo tomo de la lánguida y a la par bella historia sobre la llegada de la primavera , protagonizada por los agentes de las cuatro estaciones, cuyo cometido es manifestarlas en el mundo, y sus guardianes.
Por Nappa Komatsuda, Kana Akatsuki y Suoh