LA LEYENDA DEL CÓMIC NOIR PEDRO ARJONA Y EL ICONOCLASTA HERNÁN MIGOYA UNEN POR FIN SUS TALENTOS PARA OFRECER UN CARAMELO ENVENENADO
A él lo llaman El Callao y ella procede del Callao. Eso parece lo único que Jacinto y Yesenia tienen en común. Y, sin embargo, desde que se conocen por accidente en el bullicioso barrio madrileño de La Latina, un engranaje invisible hace clic y el destino, para bien y para mal, se pone en marcha: ella es la nueva cantante de jazz que él necesita para su rentrée como pianista; él es la llave que ella necesita para entrar en el mundo del cine español y para Pronto lo sabremos y el resultado, voluntario o no, serán un muerto inesperado y una implacable caza policial en busca de un culpable. Todo servido en un cóctel visualmente torrencial de inmigración, música y violencia, en medio de cuya vorágine se pueden descubrir sorprendentes verdades, como que a veces el hogar añorado lo trae consigo la persona forastera. Migoya escribe con la precisión de quien sabe que una historia puede torcerse en cualquier momento; Arjona dibuja como si la realidad ya hubiera llegado torcida de fábrica. Uno administra el tiempo. El otro parece sospechar que el espacio también puede mentir La puerta está abierta. Entren. Pero no esperen encontrar la salida donde la dejaron . Del prólogo de Josep Maria Beà