Seis días atrás el astronauta Mark Watney se convirtió en
uno de los primeros hombres en caminar por la superficie
de Marte. Ahora está seguro de que será el primer hombre en
morir allí. La tripulación de la nave en que viajaba se ve obligada
a evacuar el planeta a causa de una tormenta de polvo,
dejando atrás a Mark tras darlo por muerto. Pero él está vivo,
sin posibilidad de enviar señales a la Tierra. Sin embargo,
Mark no se da por vencido; armado con su ingenio, sus habilidades
y sus conocimientos sobre botánica, se enfrentará a
obstáculos aparentemente insuperables.