Miguel Brieva es uno de los perfiles más creativos de la nueva generación de dibujantes. Sus ilustraciones contienen una crítica radical del sistema de valores imperante y sus paradojas.
Nada ni nadie escapa a sus críticas: el mundo del arte, la policía, la política, la educación, las modas de usar y tirar o la seguridad ciudadana. Con un estilo gráfico realista y cargado de símbolos del capitalismo occidental, Brieva pinta un mundo absurdo y terriblemente cruel en el que los valores morales han sido suplantados por la necesidad del consumo y la excepciones han sido eliminadas por el bien de la democracia y la seguridad.
Un Bambi loco y asesino, un peluche nazi y un perro tan fiel a su amo que ante la orden de hacerse el muerto efectivamente muere. Son apenas algunos de los personajes que habitan las extrañas viñetas de Miguel Brieva, un dibujante que parece dedicarse a intervenir viejas publicidades de los años '50 y '60, pero radiografiando la bilis que había debajo de aquella pseudoingenuidad. Cargando decididamente contra la civilización, el consumo y el dinero, Brieva es uno de los protagonistas de la nueva generación de la historieta y el humor gráfico español.