Después de tres frustrantes derrotas en unos combates
bochornosos, Joe acaba apartado de la escena del boxeo
ofcial. Sin embargo, con la intención de retar al fantasma
de Rikiishi, el obsesionado Joe se mete en el mundillo
de los torneos itinerantes de exhibición, donde se niega a
participar en combates amañados y busca tozudamente
librar su propia lucha. Más tarde, Joe descubre un poder sin
fondo aparente en la fgura de Carlos Ribera, un boxeador
que Yôko, en calidad de promotora, ha traído a Japón...