En la penumbra de la Barcelona franquista, allí donde la
grisura del sistema intentaba silenciarlo todo, un aroma
clandestino a cultura catalana persistía en las calles de
Sarrià. Circ Cric es un documental gráfico que rescata la
memoria de una insurrección poética: la de Tortell Poltrona
y su familia, quienes decidieron que el asombro era un
derecho humano inalienable. Narrada por la ácida y
minúscula Puça Orzowei- una estrella invisible que habita
entre los cabellos del payaso-, esta obra nos invita a
cruzar el umbral de la carpa para descubrir que el circo no
es solo espectáculo, sino una forma sagrada de enfrentar
la vida y la muerte.
Con un lirismo visual que danza entre la acuarela y el
boceto urgente, el relato traza un viaje que parte de aquel
oasis vecinal donde se defendía la lengua prohibida hasta
los pies del Montseny, donde hoy late el centro de creación
del circo. Pero el radio de esta utopía no se detiene ahí: la
obra nos arrastra hasta los campos de refugiados de
Yugoslavia, las selvas de Colombia y las costas de Sri
Lanka. Es en esos márgenes, entre el barro y las bombas,
donde el payaso se revela como el último refugio de la
pureza, demostrando que la risa es un bien de primera
necesidad capaz de restaurar la dignidad humana allí
donde todo lo demás ha fallado.