La nueva era de la Inquisición conlleva muchos más problemas de lo que la Orden podía imaginar: el enano Bakael debe volver a la aldea que lo vio nacer para resolver una investigación, algo que será muy complicado ya que el pueblo enano odia a los Inquisidores y repudian a Bakael por ser uno de ellos. Para Habner y su compañero Akyleen las cosas tampoco son más fáciles: deben recuperar algunas obras de una biblioteca, obras que son de importancia capital para la supervivencia de los Maestros Inquisidores.