La princesa Izushi es hija de una diosa y de Amenohiboko, descendiente del rey de Silla y líder de un próspero y poderoso clan. Posee una belleza tan fascinante que no se ve oscurecida ni siquiera cuando, vestida con las humildes ropas de faena, trabaja en los arrozales de Tajima. Pero lo que sobre todo distingue a Izushi es que ha sido agraciada con unos dones que le confieren un halo mágico: a través de un espejo es capaz de descubrir los secretos y las intenciones de los demás.