En algún lugar de la España de los años 30, una mujer
soltera, Inés, esconde encerradas en casa a sus dos hijas,
Águeda y Rosita: por el bien de todas, nadie debe saber
que existen. En ese universo secreto, las niñas se
alimentan vorazmente de la fantasía, entregadas a un
bello baile onírico entre lo real y lo irreal. Una noche, el
destino de Inés se cruza con el de Clavel de Luna, una
deslumbrante travesti cabaretera con la que rápidamente
conecta: en la clandestinidad que ambas comparten
surge una amistad poderosa que se convierte en un eje
de resistencia y que desafía una realidad asfixiante y
opresiva.
Con un inteligente lirismo y una profunda mirada poética,
en la que el terror y la fantasía vehiculan las vidas,
Alberto Martín Curto abre una ventana a un pedacito de
esa otra historia de España que no aparece en los libros
de texto: la historia de todas aquellas mujeres y personas
disidentes que en la noche, en el arte y en la resistencia
encontraron su bandera para la libertad.