«Si en cinco años seguimos solteras, nos casaremos». Esta promesa entre dos amigas acabó por
volverse realidad y fue así como Kurumi y Ruriko terminaron casándose. No eran novias ni nada
parecido, sino dos amigas que, por cosas del destino, empezaron una vida matrimonial. Cada día
juntas está lleno de experiencias nuevas. Que el anillo de compromiso encaje de verdad dependerá
solo de ellas dos...