Esta es la historia de unos hombres a los que les encargaron un trabajo. Nada más que eso. Y nada
menos. Debían defender Cartagena de Indias del mayor ataque inglés de todos los tiempos. En
proporción de uno a diez. En completa desventaja. Sin posibilidades de salir airosos.
Pero al frente de la tropa española estaba Blas de Lezo. Y él no se va a rendir. Él va a convencer a
su puñado de hombres de que el trabajo que recae sobre sus espaldas es el más importante del
mundo. Lo harán, pase lo que pase.
Hasta que solo queden trescientos.