Un oficinista dado a la ensoñación y un robot dedicado a las tareas del hogar. Dos individuos
a punto de vivir la jornada más delirante de sus respectivas existencias. Al menos
eso indica la aparición en escena de un forastero que porta un extraño maletín. Una valija
en cuyo interior se materializan deseos y pesadillas. En un futuro regido por las corporaciones
y supeditado al sistema burocrático, todavía hay lugar para lo inesperado.