En septiembre de 1634, dos eje rcitos muy distintos se enfrentaron en las afueras de No rdlingen.
Por un lado, el eje rcito sueco y sus aliados protestantes, impulsados por ta cticas innovadoras, habi an llegado al continente con una serie de triunfos previos. Por el otro, el eje rcito cato lico hispano-imperial, en el que destacaban los experimentados tercios espan oles.
La ciudad, que había estado sitiada, paso a protagonizar una audaz salida con la intencio n de derrotar al eje rcito cato lico en una sola batalla campal. El destino de ambos eje rcitos se decidiri a en un u nico punto: la colina de Albuch. Alli se determinari a si las te cnicas modernas podi an superar un sistema de combate que habi a dominado los campos de batalla europeos durante un siglo.