restringidas, el espíritu rebelde de Stravos, amante de las mujeres bonitas y del hachís (también
vendedor ocasional), tiene dificultades para adaptarse al orden establecido.
Al salir de la cárcel se encuentra con su amigo Markos que, junto a una pipa, se preparan para
tocar Rebétiko y bailar toda la noche al ritmo del bouzouki.
El exilio, la identidad, el mestizaje, el estancamiento y degradación de una sociedad, las relaciones
Este / oeste son los temas que subyacen a esta gran novela gráfica.
Hacía falta el ingenio y la elegancia natural de David Prudhomme para recrear el ambiente de los
tugurios de Atenas de los años 30, la atmósfera que reinaba allí antes de la guerra y la forma de
vida de los músicos griegos, cantando de noche lo que sentían de día. Todo esto con un estilo en
donde el autor utiliza los recursos narrativos del cine neorrealista italiano.