Diciembre de 1937. Tras la pérdida del norte, la República necesita dar un golpe en la mesa para cambiar el curso de la guerra. Ese golpe será una ofensiva sobre Teruel, donde dos ejércitos en su madurez operacional se disputarán la capital del Turia. Tres meses que mantendrán en vilo a todo un país. Tres meses donde doscientos mil soldados lucharán en medio de uno de los peores inviernos del siglo XX, entre la nieve y las ruinas de una ciudad que exigía un sacrificio a quien quisiera tomarla.
Esta es la historia de aquella batalla, la historia de aquellos hombres que, por diferentes razones y caminos, dieron con sus huesos en Teruel; una ciudad que, para aquellos pobres desgraciados, existió.