Sin pasar por la etapa del romance, Kurumi y Ruriko querían casarse y además seguir siendo amigas.
Tras superar la hospitalización de Ruriko, el vínculo entre ambas se ha fortalecido y comparten sus
días de forma anodina y con pequeñas discusiones cotidianas... Y aunque son amigas, poco a poco
han empezado a convertirse en familia