Por un instante, creían que podrían huir del love hotel, pero
Rumiya, fuera de sí, secuestra a Mei con la intención de
suicidarse en un directo. Tras los acontecimientos del final
del volumen anterior, Fumito y compañía inician una huida
desesperada del infierno en el que se ha convertido el hotel.
«Kentaro Sato ha logrado encontrar frescura en un
subgénero repleto de obras, y lo ha hecho a base de
profundidad, un arte bellísimo y una exploración de la
miseria humana.» -- Hanami Dango, Antonio Crespo